
El tiempo que no se pierde, que siempre es presente
que es el terciopelo de la muerte
que no se puede conceder, que es concedido
Y el tiempo, que da de beber las noches en que sueño
y de mamar a los relojes del cielo
el hombre que mata el tiempo hace un suicido
Otro de esos artistazos que tenemos la suerte de tener en este país: Carlos Chaouen. Anoche dio un concierto precioso en la sala Clamores de Madrid, mitad acústico, mitad (muy) eléctrico que no había que perderse y por supuesto volvió a demostrar que empareja las palabras y la guitarra como casi nadie en este país. El mejor momento, la intensísima versión de El tiempo, de su último disco Respirar, y en general todo el disco nuevo sonó perfecto. Lo que eché de menos: el final loopeado de Buenos Aires (¡otra vez será!)
Si no le conocéis os recomiendo que compréis su ultimo disco, y os paséis un momentillo por aquí





