Hace un par de días estuve repasando, durante unas cuantas horas, mi archivo fotográfico. Una de las conclusiones que saco es que, de mis fotos anteriores al 2010 (5 años desde que empecé a hacer fotos), salvaría solo un puñado, que no creo que pasara de 10 -15 fotos. Esto, lejos de desanimarme, me indica que aún estoy en constante evolución y movimiento. Me preocuparía pensar/sentir/crear como hace 5 años.También he observado, que las que en su momento me parecieron grandes fotos, no lo eran tanto, de la misma forma que las que rápidamente deseché también tenías su razón de ser, y es que en muchos casos señalaban caminos que más tarde he explorado de forma más efectiva.
Y repasando me encontré con las fotos que hice en mi viaje a Donostia en 2008. Fue un viaje genial, disfruté mucho de los pintxos, y el tiempo acompañó para las labores fotográficas, tiempo gris y lluvioso que hace casi mágico descubrir la ciudad. Sin duda volveré, y seguramente en un mes de diciembre como aquel año.


